¡Bienvenides todes a la primera entrega de este news! Antes de empezar quiero agradecerte por haberte querido suscribir y tomarte el tiempo para leerme.

Como esto ademas de ser newsletter es un ensayo, vamos a ensayar con la cuestión de la palabra. Por lo pronto les cuento que en las líneas futuras verán pronombres, conectores y palabras, que atribuyen al género en femenino, neutro y masculino. Puede que este acuerdo resulte confuso y requiera una doble atención de lectura, pido disculpas por ello. Sabrán ustedes que pensar dependiendo en que contexto escritural el género es utilizado. 

Por lo demás, voy a procurar que presente cierto orden y que de alguna manera insólita te resulte útil aunque lamentablemente será en modo alguno rentable para el uso de tu tiempo.


¿Sabe usted ser quién es?


Vivimos tiempos de crisis en occidente, todo el mundo lo dice, en todos lados lo vemos, no sabemos hace cuanto lo decimos pero ya pesqué (y creo que vos también) decir a más de une que al final siempre estamos en crisis.

En torno a esta idea de crisis, les investigadores hacen filas interminables para proponer sus comienzos temporales, sus causas, sus puntos clave/bisagra, cuándo es que el ser humano se convirtió en esta desdicha bípeda. ¿Cuál fue el tiro de gracia? ¿Qué pasó con las promesas de la modernidad?

Cuentan que hubo un tiempo en que el hombre (blancoeuropeonorteamericano) se miró frente al espejo y se vió magnífico, imbatible, capaz de todo, como un SUPERMAN básicamente. Había develado la farsa de Dios. Con las ideas de la razón iluminaría todo aquello que el poder de la Iglesia y el Rey quisieron mantener en la oscuridad. La moral que desprendía Dios permitía la dominación psicológica y cultural del pueblo, que ahora estaría libre.

No más al imperio de Su Majestad y así, mesías de profecías sin cumplir agitaron al pobre y a la mujer subyugada para que juntos rompieran las cadenas de la esclavitud. Pero el “juntos” resultó más bien masculino y burgués sopeso que decantó en un traspaso de dominaciones. Les pobres siguieron siéndolo y las mujeres continuaron bajo el cálido secuestro del hogar.

Se suponía que con la razón todo podría ser explicado y que el progreso quedaba a la vuelta de la esquina. Se suponía que las ciencias llevarían a la humanidad a alcanzar sus utopías mas vernesianas y que el mundo sería un contrato ameno entre seres humanos. Sin embargo, lo único que cambió fue en manos de quién quedó el poder y el mundo continuó funcionando bajo métodos profundamente irracionales de organización social.

Pero continuó funcionando igual.

¿Cuánto de revolucionario hubo en pasar de buscar las respuestas únicamente en Dios a buscarlas únicamente en la razón y su metodología? ¿cómo se explica que exista la guerra? ¿cómo explicamos que África recién recibió el 1% de la distribución mundial de vacunas contra el COVID-19 mientras Canadá desecha las suyas porque le sobraron?

Ni aquél Dios de la Iglesia y los reyes, ni la razón de aquellos burgueses podrían solucionar loss males del mundo.

Entonces ¿Cómo explicar lo que no tiene razón de ser? ¿Será que entonces no hay que explicar nada? En modo alguno. Debemos desenmarañar los hilos con los que se teje la realidad prestando atención a cómo lo hacemos. Al pensarlo de esta forma la cosa no pasa tanto por quién tiene la razón y dónde la guardó, ni dónde está aquél Dios que no viene contestando ninguna puta llamada a la miseria de vivir (en el capitalismo).

El mundo parece no tener razón de ser pero igualmente debemos ser en el mundo. Entonces ¿cómo ser lo que no hay razón para ser? ¿Quién sabe ser quién es? Quién sabe constestar “¿quién sos?” sin acaso responder con el nombre y la edad.

El ser nunca es en perpetuo singular. El ser es en el espaciotiempo convivido, el ser deviene siendo en el espaciotiempo convivido. El ser humano nunca es un unívoco concepto, sino que son múltiples las nociones que integran el ser.

El ser deviene y nunca es lo que piensa que fue ni será lo que piensa que será. Es siempre otro a causa del devenir. El ser es inestable e inconcluso hasta su finitud. De ahí que el nombramiento, que el uso de palabras, como medio para comprender la realidad entre tantos otros lenguajes, se vuelva soporte, para que al decir lo que queremos decir efectivamente digamos lo que queremos decir.

Pero ¿si une no sabe ni quién es, cómo saber utilizar las palabras para ser?. Puede que sea cuestión de estar atentes a las palabras que elegimos ya que si somos tanto devenir, si somos el tiempo que transcurre, conviene entonces que aquello que es posible de solidificarse más que nuestra vida lo sea con la consideración última de una verdadera justicia social. La pregunta es: ¿Al servicio de quién voy siendo lo que digo?

Verás… no tengo muchas respuestas pero si cientos de preguntas que me gustaría reflexionarlas junto a tus pensares y mirares.

Vivimos tiempos de crisis pero no es cuestión de ser pesimistas. Lontananza es un newsletter que de modo alguno guarda amoríos con el pesimismo muy por el contrario nace de la esperanza vitalicia por un ser cosciente de su tiempo y crítico de su historia. ¡A no desesperar mis querides!

¡Saludos! Nos vemos el próximo domingo.